México. Sebas nació sano, pero a los dos años comió accidentalmente una galleta manchada con greta, el dióxido de plomo con el que su padre abrillanta la cerámica. Desde entonces quedó en estado vegetal. «Se convulsionó, se le subió una infección al cerebro y ya no se pudo controlar», contó Oscar, papá de Sebas. Es un caso extremo de la crisis por intoxicación por plomo que sufre la niñez mexicana. Sus niveles de esta sustancia son el doble que...