Por: Car­los Iván Mo­reno (Mé­xi­co). La autocracia ya no es lo que solía ser, para bien y para mal. Para bien, porque los “dictadores modernos” (salvo excepciones, como algunos países africanos, medio oriente, Corea del Norte…), ya no recurren a las matanzas y al terror para controlar a sus pueblos.  Para mal, porque se han reinventado y legitimado, ahora son más sutiles y sofisticados, buscando modernizarse en un mundo hiperconectado que poco...