Atenas, Grecia. Cada vez que Marilena regresa a Creta, solo tarda unos instantes en volver al dialecto de su isla natal. Pero esta cretense de 44 años sabe que sus hijos probablemente nunca aprenderán esta tradición oral que se remonta a varios siglos atrás. «Viví en Creta hasta los 18 años, mientras ellos crecían en Atenas. No tendrán la oportunidad de aprender como nosotros», dice con tristeza. El nuevo juego de cartas Dopiolalia («dialecto»...




