Pekín, China. El detective privado Sun Jinrong usa detectores de calor, minúsculas cámaras de vigilancia y dardos con tranquilizantes para su misión. El detective chino, el único del país, según los medios, es mucho más serio y resuelve sus casos con tecnología de punta que vale miles de dólares. Desde que empezó en este negocio hace siete años y gracias a su determinación tenaz, Sun ha reunido a un millar de mascotas con sus dueños. Sus...




