México. Existen palabras que usamos con tanta frecuencia que ni siquiera dudamos de su significado. Energía es una de esas. Tan engañosa que casi siempre la acompañamos de adverbios como mucha o poca. Y entonces decimos ando baja de energía o calificamos a alguien de enérgico si es estricto. Tan familiar nos resulta la energía que se nos olvida que no podemos verla ni tocarla y que únicamente percibimos sus manifestaciones. Por eso la...