París, Francia. Pese a los tratamientos existentes, la lepra continúa infectando a miles de personas cada año, especialmente en países pobres, y aunque se realizan investigaciones, pocos laboratorios le dedican recursos. Mathias Duck, un capellán paraguayo de 44 años, ya conocía la lepra por haber trabajado en un hospital dedicado a enfermos con esta dolencia, pero cuando él mismo fue diagnosticado en 2010, tardó «tres años en poder hablar del...