México. A lo largo de la historia han ocurrido diversos desastres químicos, algunos de ellos con daños irreparables. En septiembre de 1921, la planta BASF, con un silo de 4500 toneladas de sulfato y nitrato de amonio, explotó cuando los trabajadores decidieron usar pequeñas cantidades de dinamita para extraer los elementos más fácilmente, provocando la destrucción del 80% de los edificios y un cráter de 125 metros de largo y 19 metros de...




