España. Son cinco cabezas, cinco caras que dan un vuelco a la historia de Tartessos. Primero porque se pensaba que era una cultura anicónica, es decir, que no representaban a sus dioses a través del arte. “Pero no, nos hemos encontrado con que un poco antes de La Dama de Elche ya se hacían este tipo de esculturas”, dijo el arqueólogo. Y lo segundo porque no se sabía cómo eran sus rostros. “Es la primera vez que le ponemos un rostro a Tartessos....




