Szczecin, Polonia Los murciélagos son «amistosos», «sociales», «muy inteligentes» y simplemente «dignos de admiración», asegura Barbara Gorecka, apodada «la bati-mamá» polaca, quien convirtió su apartamento en un asilo y hospital para quirópteros. «Todo empezó hace exactamente 16 años, en un mes de enero muy frío (…), cuando comenzaron a salir murciélagos de los conductos de ventilación en mi apartamento», cuenta a la AFP la jubilada de...