Madrid. Superado el impacto del trágico vertido de petróleo en su día del Prestige, la emblemática costa gallega, punto de encuentro de peregrinación mundial y famosa por sus playas, se ha visto una vez más golpeada, junto al Cantábrico, por un nuevo vertido contaminante que pone en alerta la salud ambiental del litoral norte español. Su minúsculo tamaño, la flotabilidad, la perdurabilidad y el riesgo de llevar contaminantes asociados, como...