Washington, EE.UU. Hace 10.000 años los habitantes de un pueblo de Anatolia central comenzaron a domesticar corderos y cabras. Ignorábamos el ritmo de esa domesticación hasta que un equipo de arqueólogos empezó a interesarse por los restos de orina dejados en el suelo. Un equipo internacional de arqueólogos y de geólogos decidió ampliar el conocimiento que existía del lugar y analizaron las sales dejadas por la orina animal y humana a...




