Delfines y marsopas han empezado ya a presentar compuestos químicos procedentes de desechos electrónicos, según ha comprobado un equipo de científicos, que ha revelado evidencias de que esas sustancias son capaces de acumularse en tejidos como la grasa, el músculo y hasta el cerebro. Los ‘monómeros de cristal líquido’ (LCM) son componentes esenciales de las pantallas de portátiles, televisores y teléfonos inteligentes, y dada su...




