Francia. La inteligencia artificial generativa tiene un costo ambiental muy alto. Los centros de datos que la operan consumen mucha energía. Para 2030 se espera que representen el 3% del consumo mundial, lo que equivale al consumo anual de Francia y Alemania. Hacer una pregunta a ChatGPT consume diez veces más energía que hacer una búsqueda en Google. A través de su consumo eléctrico, la inteligencia artificial emite dióxido de carbono....