Pego, Portugal. Hace un año que no sale humo blanco de las dos torres de refrigeración de la última central de carbón de Portugal. El país ibérico renunció a esta fuente de energía antes de lo previsto y apuesta por las renovables. «Mi trabajo hoy es cerrar la central» de Pego, a 120 km al noreste de Lisboa, explica el jefe operador Joao Furtado, quien recorrie el lugar con una linterna en la mano y un casco de seguridad en la cabeza. Las luces...




