Por: Néstor Platero (México). Resulta enternecedor, por no decir patético, pensar que el «amor a la naturaleza” es una herramienta válida hoy en día. Sin anestesia: este ambientalismo, llamémosle “romántico”, es tan útil hoy como un paraguas ante un tsunami. Mientras nos damos golpes de pecho por no usar popotes de plástico hemos transgredido ya siete de los nueve límites planetarios que garantizan la habitabilidad de la Tierra, las poblaciones...