Para los que se tropiezan a menudo con objetos que se cruzan, es difícil imaginar que un minúsculo insecto, con un cerebro mucho más pequeño que el nuestro, pueda maniobrar rápida y habilidosamente y sortear los obstáculos en vuelo, incluso persiguiendo a una presa. Un equipo de científicos de la Universidad de Minnesota en EE UU y el Imperial College de Londres en Reino Unido se ha fijado en las proezas aéreas de los mosquitos...