Por: Carlos Iván Moreno (México). Una de las cualidades distintivas de la democracia electoral contemporánea es la fragmentación. Se terminó la era en que dos grandes partidos, usualmente uno conservador (de derecha) y otro progresista (de izquierda), representaban los intereses de toda la sociedad. Podemos verlo, por ejemplo, en España, donde ninguna de las dos fuerzas tradicionales -Socialistas y Populares- logró una mayoría suficiente para...




