Turquía.  La Cisterna Basílica, una de las joyas de Estambul, construida bajo el imperio de Justiano el Grande, reabrió sus puertas después de cinco años de reformas que transformaron el depósito de agua en un refrescante refugio subterráneo de luz y sonido. Construida en el año 542 cerca de Santa Sofía, en aquel entonces catedral y ahora mezquita, la basílica era parte de una red de más 100 cisternas iniciadas por los romanos y completadas por...