Los sonidos de banda ancha, como el llamado ‘ruido rosa’, se usan desde hace años para favorecer el sueño, pero un estudio ha descubierto que estas frecuencias reducen la fase de sueño REM y perjudican la calidad del sueño, especialmente en niños. Usar tapones es mucho más eficaz.   A la vista de los resultados del estudio, publicados este lunes en la revista Sleep y realizado por la Facultad de Medicina Perelman de la...