México. Catia Lattouf sostiene suavemente entre sus manos a una cría de colibrí y le dice: «Hola, pequeñín. ¿Tienes mucha hambre?». Es el paciente más reciente en su apartamento de Ciudad de México, donde ha cuidado a cientos de estos diminutos pájaros durante la última década. Bajo las caricias de Lattouf, el pájaro se relaja poco a poco, lo que le permite examinarlo. Un joven que la rescató tras caer de un nido a su patio la observa...