Italia. Tras el telón, donde nace la magia, se escucha el susurro de la seda y el tintineo de las perchas. Aquí todo está en movimiento: manos que ajustan dobladillos, aprietan corsés, abrochan botones y colocan adornos y accesorios. Un torbellino de terciopelos, encajes, golas y crinolinas, junto al destello de las lentejuelas y los cristales. Alineados, los imponentes tocados están listos para ser usados, para embellecer y completar cada...