España. María José gastó unos 3 mil euros en un dentista que no arregló su boca. No podía pagar más y encontró la solución en una organización sin ánimo de lucro. Ahora puede realizar con normalidad una tarea tan cotidiana como comer: “Quedaba con mis amigas y les ponía excusas porque yo las veía ellas comer y masticar. Tenía muchísimo complejo, psicológicamente estaba mal”. La Fundación Luis Séiquer atiende a personas con recursos escasos o en...