Brujas, Bélgica Terrazas llenas junto a los canales, multitudes en las calles empedradas, cruceros sin cese… la pequeña localidad flamenca de Brujas, en Bélgica, busca una salida a la masificación turística, que exaspera cada vez más a sus habitantes y pone a prueba la capacidad de acogida de la ciudad. «Hemos cruzado una línea roja. No necesitamos más turistas, ya tenemos suficientes. Necesitaríamos, en todo caso, un poco menos», lamenta...