Iberoamérica. Las diferentes especies de mariscos consumidas por el hombre viven en una amplia variedad de climas y están distribuidos por el mundo en una extensa gama de ecosistemas. Su adaptabilidad ha promovido su resiliencia contra la extinción, según un nuevo estudio publicado en Nature Communications. De hecho, muchos de los rasgos que hacen que estas especies de bivalvos sean atractivos para los humanos, también han hecho que su riesgo...




