Por Dorian F. Cañón Dávila, Cinvestav-Qro/Luis F. Zubieta Otero/Porfirio E. Martínez Muñoz, CFATA-UNAM y otros* Para todos es claro que los huesos de los animales son un desecho en la cocina; incluso antaño se tenía la costumbre de dárselos a los perros como alimento. En algunos casos específicos como los tuétanos, guardan valor comercial al ser apetecidos por comensales. Sin embargo, una vez consumida la médula, el resto del hueso es...