Desde África hasta la órbita terrestre, los filamentos de los hongos ya se utilizan para levantar estructuras asequibles, autosuficientes y respetuosas con el medioambiente. Estos materiales vivos, como el micelio, ganan también terreno en la arquitectura y la construcción por sus propiedades autorreparables y aislantes. El micelio —la red de filamentos (hifas) que conforman la parte vegetativa de los hongos— está siendo utilizado cada vez más...




