La goma de mascar (chicle) de las marcas más populares se basa en un material sintético derivado del petróleo que se utiliza también para fabricar neumáticos. Es una fuente de grandes cantidades de polución plástica que apenas ha recibido atención, pero que no se recicla, ensucia las ciudades y contamina el medio ambiente. Dice una leyenda urbana que un chicle tragado permanece durante siete años en el estómago. Es solo un bulo: el chicle...