China. Aprovechar el desierto para generar energías limpias. Es lo que está haciendo China, el país que más contamina de todo el mundo en la región de Mongolia Interior. Los paneles solares alfombran el terreno allá donde alcanza la vista. Es la planta de Dalat, en el desierto de Kubuqi. “Después de finalizar la primera fase de construcción, ya es la base fotovoltaica más grande del mundo en un desierto. Con los proyectos en marcha alcanzaremos...