París, Francia. Los macacos, a medida que envejecen, restringen su círculo de relaciones, aunque mantienen las interacciones con sus congéneres más fieles, según un estudio publicado esta semana. Y este aislamiento no es simplemente sufrido, sino también deseado. El fenómeno es observable en muchos primates, incluyendo a los humanos, aunque éstos son capaces de contrarrestarlo, señala el estudio publicado en Proceedings B de la Royal Society...