Cuando los bebés humanos comienzan a aprender a hablar, primero balbucean, es decir, emiten sonidos con los que van entrenando el aparato vocal. De esta forma, van adquiriendo un mayor control motor e imitan las vocales, las consonantes y el ritmo que definen el lenguaje humano. El desarrollo típico de niñas y niños implica el balbuceo, independientemente de la cultura y el idioma que se vaya a aprender, por eso se caracteriza por rasgos...




