Durante un ataque de asma, la tensión de los músculos que rodean los bronquios provoca daños en las vías respiratorias al comprimir y destruir las células epiteliales, lo que favorece la inflamación y la producción de mucosidad, señala un estudio que publica Science. La investigación, con la participación de Elena Ortiz, de la Universidad de Valencia (este de España), sugiere que prevenir el daño mecánico causado por una crisis asmática,...