Por: Camilo Cortés- Useche, PhD (Colombia). Dicen que la primera palabra nunca es cierta. Que toda historia comienza a mitad de otra, o al final de una memoria que ya nadie quiere recordar. Aquella noche fría, en el último piso del lujoso Hotel Nacional, el más alto que la ciudad tenía por aquellas épocas, y con la mal nombrada fama de cuatro décadas de moda, más cerca del cielo que del polvo un hombre elegante, mayor, inocente a las...