Por Consuelo Doddoli.     Seguramente alguna vez te has “enchilado” a tal grado que has tenido una o varias de las siguientes sensaciones: dolor, ardor, entumecimiento, sudoración, lagrimeo, moco y hasta diarrea. Sin embargo, sufrir cualquiera de estos efectos no ha impedido que sigas agregando chile a tus comidas. Durante los últimos años, la doctora Tamara Rosenbaum Emir, investigadora del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM,...