La enfermera Alexandra Webb y su equipo deben de usar guantes y trajes protectores cuando tratan a pacientes con COVID-19. Los revisan regularmente en la unidad de aislamiento. Uno de los pacientes, grave, está conectado a un respirador y acostado boca abajo para que el aire fluya mejor a sus pulmones. Alexandra cuenta que ya está habituada al pitido constante de las máquinas que monitorean a los pacientes durante su estancia en el hospital....