Por María Luisa Santillán, Ciencia UNAM-DGDC Hace algunas décadas la idea del padre ausente no era algo extraño en la dinámica familiar; la costumbre dictaba que el papá nunca estaba en la casa, pues su rol era ir a trabajar y aportar dinero, por lo tanto el trato cotidiano con sus hijos era escaso. Este distanciamiento también podía deberse a que el hombre tenía otra familia o vivía en otro lugar. Así, era la mamá quien se hacía responsable...