Brasil. El sol inclemente en el que se cuece Santa Helena do Inglês, una aldea ubicada en medio de la Amazonía brasileña, tiene por lo menos una ventaja: la pequeña planta fotovoltaica de la comunidad funciona a pleno rendimiento y alimenta neveras y ventiladores en medio de una sequía histórica. “Imagina estar trabajando en la plantación de mandioca, volver a casa y no poder conectar el ventilador”, apunta el agricultor Keith Oliveira, de 53...




