La primera central nuclear flotante del mundo, construida por Rusia, inició el 23 de agosto una travesía de 5.000 kilómetros por el Ártico, desde Múrmansk hacia el Extremo Oriente ruso, a pesar de los temores de los defensores ecologistas sobre las consecuencias para esta frágil región. Destinado a alimentar el desarrollo de la producción de hidrocarburos en zonas sumamente aisladas, el «Akademik Lomonosov» zarpó de Múrmansk, puerto del...