Alemania. Un robot lleva dos semanas cocinando en la cantina de un complejo de oficinas de Berlín. Se pueden hacer los pedidos en un panel táctil o a través de una aplicación móvil. Y hay opciones para todos los gustos. Un plato cuesta 8,50 euros. Los ingredientes están preparados y precocinados. La máquina mezcla, calienta y termina el pedido en cinco minutos. “Realmente se puede comparar con la cocina de una cantina, incluso un poco mejor....




