Estudios recientes revelan que las IAs pueden ser sorprendentemente empáticas y útiles, pero también que pueden ‘tener ansiedad’ o contribuir a la soledad de los humanos. Expertos y asociaciones alertan sobre sus limitaciones, riesgos éticos y la necesidad de regulación. Las IAs generativas se han colado también en el campo de la salud mental. Según un informe de HBR, en 2025 el uso más común de la IA generativa ya es la terapia, superando al...