A la izquierda, el ADN circular extracromasómico (ADNec) que se enlaza para potenciar el crecimiento de las células cancerosas y tienden a ser heredados por las células hijas tras la división celular. A la derecha, por el contrario, el ADNec que se heredan al azar dan más variabilidad genética, pero es menos probable que estimulen el crecimiento tumoral. CRÉDITO Recreación de Emily Moskal/Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. Vía EFE.