Brasil.

Tras la muerte de hasta 120 delfines de dos especies en peligro de extinción en la Amazonía brasileña, biólogos investigan si la responsable de la catástrofe fue una biotoxina generada por las altas temperaturas.

Según la oceanógrafa Miriam Marmontel, líder de investigadores en mamíferos acuáticos del Instituto de Desarrollo Sostenible Mamirauá, la ola de calor que padece la Amazonía elevó la temperatura del agua del lago Tefé ocho grados por encima del máximo normal.

La experta señaló que eso tuvo un «papel decisivo» en la muerte de los delfines. Aunque también mantiene la hipótesis de que se pudo haber generado a raíz de las altas temperaturas una sustancia tóxica que debilitó aún más a los delfines, lo que no les permitió nadar hacia el río que alimenta el lago para salvarse.

Así las cosas, los biólogos de Marmontel trabajan para retirar los últimos cadáveres de los animales, hacerles necropsias y llevar las muestras a laboratorios en el sur del país.

La mujer dice que,  en sus 30 años de carrera, no recuerda una tragedia ecológica de esta magnitud.

Por otro lado, el Instituto de Desarrollo Sostenible de Mamirauá, teme que esta clase de episodios se repitan en lo que queda de temporada seca en la Amazonía