Artículos o noticias

El río Paraná registra su peor bajante en más de medio siglo

• Bookmarks: 11


Argentina.

El río Paraná, el segundo más extenso de América del Sur, sufre su peor bajante en más de medio siglo. Desde 2019 se ha ido secando y los especialistas dudan de que con el período de lluvias de diciembre el río pueda recuperar su exuberancia. “No podemos despedirnos hoy. La ciencia no está en condiciones para decir cuál es la causa última de esta bajante. Obviamente ha sido el déficit de lluvias”, destacó el geólogo Carlos Ramonell.

En los últimos meses la baja del nivel del agua de esta principal vía de integración del Mercosur afectó la navegación mercante, la generación de electricidad, la pesca, el turismo y el suministro de agua para consumo y riego. También cambia el relieve, el agua y el suelo. Pero por ahora nadie se atreve a decir si esto será permanente.

El Paraná está vinculado a las aguas subterráneas del acuífero guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del planeta. Sus más de 4000 kilómetros unen importantes ciudades de América del Sur y sus sedimentos alimentan planicies agrícolas que bañan Argentina.

“El río Paraná es el humedal más extenso, más biodiverso y de mayor importancia socio productiva de toda la Argentina continental”, explicó Carlos Ramonell. El Paraná nace en Brasil, recibe afluentes de Paraguay y desagua en el Atlántico argentino, en donde su trecho navegable es vital para las exportaciones de Bolivia y de Paraguay. Países que no tienen salida al mar.

El caudal promedio del río es de 17 mil metros cúbicos por segundo, pero ha caído hasta los 6.200 metros cúbicos por segundo, apenas por encima del valor mínimo histórico de 5.800 metros cúbicos por segundo, registrado en 1944.  Esto redujo a la mitad la generación eléctrica de la Central Binacional Yacyretá, en el límite entre Argentina y Paraguay, que aporta 14 por ciento de la energía eléctrica argentina.

“Los volúmenes de aporte del río van disminuyendo gradualmente. El año pasado pensábamos que estábamos en el piso. Ustedes saben que el año pasado fue un año de agua bastante escasa en el río Paraná. Sin embargo, y contra lo que pensamos en su momento, este año se agudizó. Esa situación es deficitaria”, enfatizó el ingeniero Marcelo Cardinali.

Además, la sequía afectó la reproducción de los peces y creó un rastro de basura en la ciudad correntina de Goya en Argentina, famosa por el turismo de pesca, hoy prácticamente perdido.

“Todos los químicos. Los materiales pesados como ser mercurio, plomo, se están preservando en todo lo que es la costa. Todo lo que es la tierra. Entonces, llegado el momento en que esto salga, aquellos peces que chupan el barro van a morir. Y vamos a ver que en su momento ya se vio imágenes de miles de pescados flotando porque están muertos justamente por estos materiales”, recalcó Ana Pirkas, habitante de la ciudad.

Los expertos no saben a quién culpar por el cambio, aunque los habitantes achacan el problema en parte a las represas que cambiaron el río. Y si esto sigue, se perderán grandes cantidades de especies de altísimo valor ecológico y ambiental. Incluso hay personas que dependen de la pesca para la subsistencia y eso también se verá afectado al haber pocos cardúmenes.

Y, por otro lado, también el constante saqueo por no haber normativas de controles o no haber una normativa de uso sostenible de los recursos. Los expertos no descartan que el bajante del río sea solamente una variabilidad natural y por ahora lo único que les queda es esperar que el futuro traiga respuestas.

Por: EFE.

Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC
189 views
bookmark icon
Diseño y Hosting web por