Italia.
Imaginen un ojo… mejor dicho, ocho ojos, que desde el cielo pueden monitorear con gran precisión lo que sucede en la Tierra. Son los primeros satélites de la constelación Iride, un programa conjunto de la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana (ASI).
Estos satélites, fabricados por la empresa italiana ARGOTEC, procesan imágenes a bordo y tienen la capacidad de detectar incluso pequeños movimientos en la corteza terrestre. Gracias a la inteligencia artificial, los datos se analizan rápidamente y se vuelven muy valiosos en situaciones de desastres naturales.
“A bordo hay dos computadoras: una se encarga de operar todo el satélite y la otra procesa las imágenes una vez que se capturan. Gracias a la inteligencia artificial, incluso podemos identificar si, por ejemplo, está ocurriendo un deslizamiento de tierra o si ha comenzado un incendio”, dijo David Avino, administrador.
Esta es la sala de control de la misión. Aquí recibimos los datos procesados por los satélites casi en tiempo real, lo cual nos permite monitorear el estado ambiental de la superficie terrestre.
“Vigilamos el derretimiento del hielo, los cambios en los cauces de los ríos, la deforestación… Todo lo relacionado con el medio ambiente, incluyendo posibles incendios y otros desastres naturales”, concluyó Annagiulia Cester.
Por: RAI.
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