Italia.

Las tierras raras son fundamentales en numerosos sectores y se encuentran en el centro de disputas geopolíticas de gran relevancia. Ante este panorama, surge una pregunta clave: ¿es posible producir artificialmente, a bajo costo, materiales con las mismas características? Esa es la apuesta de RARA Factory, una startup nacida en la Universidad Ca’ Foscari.

El proyecto parte de elementos ampliamente disponibles que funcionan como ingredientes, combinados mediante una especie de “horno” y un algoritmo que los mezcla para crear nuevas “recetas”, aprendiendo progresivamente cuáles son los caminos más prometedores.

“Lo que hicimos fue inventar una manera de descubrir nuevos materiales usando inteligencia artificial, pero no por fuerza bruta, donde sería difícil competir. La idea es crear datos en el mundo real, es decir, datos que luego entrenan a la inteligencia artificial. ¿Cómo se crean datos en el mundo real? En nuestro caso, fabricando realmente los materiales. Una vez que los hemos hecho, los observamos con técnicas, también propietarias, aunque utilizando tecnología de vanguardia, tecnología láser y otras tecnologías que permiten entender cuáles son las propiedades de los materiales, es decir, cómo se comportan, por ejemplo, eléctricamente, si son buenos o malos conductores, si son buenos o malos imanes, si conducen bien el calor e incluso, de manera muy simple, qué color tienen. Todo esto nosotros logramos hacerlo 100 veces al día y una de las primeras aplicaciones es encontrar sustitutos para los imanes de neodimio. El neodimio es una tierra rara, muy costosa, muy contaminante de extraer y en manos de un solo actor, que es China”, explicó un especialista del proyecto.

El proceso permite generar materiales de forma sistemática y analizar sus propiedades con rapidez.

“Lo que ven aquí es el resultado del primer paso del proceso: estos son los wafers que genera la máquina después de que le decimos qué hacer. Esencialmente, son pequeños discos de silicio sobre los que se ven unos puntitos. Cada uno de esos puntitos es un material diferente, a menudo nunca antes fabricado en la historia humana, y cada uno de esos materiales presentan propiedades distintas que nosotros vamos midiendo”, añadió.

La actividad comenzó en julio y ya se han creado alrededor de 10 mil materiales diferentes, en gran parte inéditos. Día tras día, prueba tras prueba, el objetivo es encontrar la fórmula adecuada.

Los beneficios potenciales abarcan múltiples dimensiones.“En el plano ambiental, por el impacto que tienen las tierras raras y sus procesos de extracción. En el plano social, porque estos procesos involucran a sectores de la población muy vulnerables. Y en el plano económico y geopolítico, por la dependencia de las tierras raras que tienen sectores estratégicos enteros para Occidente y para el progreso científico y tecnológico en general”, concluyó.

Por: RAI.