Bolivia.

En La Paz, el Museo Costumbrista Juan de Vargas inauguró una exposición dedicada a las ñatitas, los cráneos humanos venerados cada noviembre en Bolivia. La muestra destaca el origen agrícola y espiritual de esta tradición, donde los antepasados eran invocados para pedir protección y buenas cosechas.

Según la responsable, Miriam Salcedo, muchas familias paceñas siguen pidiendo a las ñatitas salud, éxito y advertencias a través de los sueños.

“Lo que hacen estas familias, principalmente con las ñatitas o las calaveritas, es pedirles salud. A veces les piden que les vaya bien en el negocio, que les vaya bien en los proyectos que están desarrollando en su vida”, contó Salcedo.

Las calaveras se adornan con flores, hojas de coca y velas como parte de un culto hoy reconocido como parte de la identidad cultural del país.

La exposición, abierta durante todo noviembre, reúne reliquias y objetos rituales donados por devotos y buscan mostrar el valor histórico y espiritual de una práctica que cada 8 de noviembre convoca a cientos de fieles en el Cementerio General de La Paz.