Ecuador.
El ciclo menstrual femenino es un proceso biológico que está más asociado de lo que se cree con el cerebro. De hecho, es ahí donde inicia. “En el cerebro, en una parte del cerebro de las mujeres, hay un lugar que se llama hipotálamo. Ese hipotálamo que se encuentra en la base del cerebro envía unas señales hormonales a otra parte del cerebro que se llama hipófisis, que es la que envía a su vez hormonas hacia los ovarios que empiezan a funcionar”, dijo Alex Terán, Ginecólogo del Hospital Universitario de la UTN.
Al empezar la vida reproductiva con el ciclo menstrual, varias mujeres reportan cambios en su energía, estado de ánimo y concentración. Investigaciones científicas han demostrado que este es el resultado de las fluctuaciones hormonales que van modificando la actividad de regiones clave del cerebro.
“Este hipotálamo entonces tiene una función para regular ciertas funciones cognitivas, cerebrales y también a su vez las funciones hormonales. Nosotras tenemos un un periodo cercano a los 28 días que son ciclo lunar y respondemos a cambios hormonales en diferentes fases del periodo”, dijo Yesenia Acosta, psiquiatra y docente en la UTN.
La amígdala, responsable de las emociones, se vuelve más activa en los días previos a la menstruación, lo que podría explicar la mayor sensibilidad emocional. Visto desde la actividad del ovario, esta sería la fase lútea.
Durante la fase folicular, es decir, luego de la menstruación, los niveles de estrógeno aumentan, lo que podría influir en una mejora a la memoria, la agilidad mental se potencia y la energía va en ascenso. La cúspide llegaría en la fase de ovulación cuando el estrógeno alcanza su punto más alto. Muchas mujeres reportan sentirse más seguras, con mayor energía y habilidades cognitivas mejoradas.
Este fenómeno ha despertado el interés de especialistas que sugieren adaptar ciertas actividades como entrenamientos deportivos o tareas que requieren alta concentración, según el momento del ciclo. Algunos atletas de élite ya personalizan sus rutinas calculando estos cambios hormonales para mejorar su rendimiento.
“Los picos de hormonas van subiendo, hacen un pico grande antes de ovular, una vez se produce la ovulación, esas dos hormonas caen en picada si no se consigue embarazo”, agregó Terán.
Aunque por varias décadas la ciencia realizó estudios sin considerar estos cambios importantes que se producen en el cuerpo de la mujer, hoy se sabe que el ciclo es más que un simple calendario de reproducción. También es un poderoso regulador del bienestar físico y mental. Este conocimiento ha permitido que muchas mujeres comprendan mejor su cuerpo.
“Debe primar un equilibrio tanto cognitivo como la comprensión de que nosotros somos producto también de un proceso fisiológico que respondemos a estos cambios que de alguna manera nos regulan a nosotros y que también cognitivamente nosotros terminamos de regularlos”, concluyó Acosta.
Por: UTN / Viviana Ovando.
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