Estados Unidos.

En la actualidad, el rap en español dentro de Estados Unidos atraviesa un crecimiento notable que deja atrás viejos prejuicios y estereotipos ligados a la delincuencia. Este auge ha permitido que el freestyle se afiance como una alternativa artística con proyección laboral para las nuevas generaciones de jóvenes latinos, quienes lo conciben no sólo como una expresión, sino como un fenómeno cultural y social que trasciende lo musical.

El puertorriqueño Tito Guíanzante, uno de los pioneros del hip hop latino, sitúa sus inicios a finales de los años 80, cuando la cultura del rap se desarrollaba en espacios informales y con fuerte carga social.

“Sí, pues al principio, nosotros ya a finales de los 80, en Cupey, donde yo me crié en Puerto Rico, teníamos un crew de baile, y entonces hacíamos… Obviamente íbamos a la fiesta y competimos contra otros crews de baile en el círculo, lo que se llamaba como el cypher de bboys. Eso ya era un ambiente muy combativo, muy conflictivo”, relató Tito Guíanzante.

El punto de inflexión llegó con la irrupción de Red Bull Batalla, el mayor torneo de rap improvisado en español, que en sus primeras ediciones también se le conocía como Pelea de Gallos y que actualmente se organiza en Estados Unidos y en otras partes del mundo.

“A día de hoy, es algo muchísimo más grande de lo que conocimos: la gente con la que empezamos. Cuando empezamos con esto, era algo que no sabíamos si iba a llegar a un lugar. Éramos cuatro locos que improvisamos. Y a día de hoy, son miles de personas y cientos de miles de personas que siguen todo esto”; habló Diego González, jurado de Red Bull Batalla.

El crecimiento del circuito no ha pasado desapercibido para las grandes discográficas. Andrés Schaq, vicepresidente de artistas y repertorio de Warner Music Latina, considera que forma parte de un proceso más amplio.

“Entiendo que va más allá de eso. Si fuera por business, no estaríamos metidos. Simplemente porque hace parte de la cultura y entender todo el desarrollo dentro de los Estados Unidos, de las nuevas generaciones, y entender que esto hace parte de una búsqueda de su identidad, así sea a kilómetros de donde nacieron, es bastante relevante”, comentó Shaq.

Schaq también descarta que se trate de una moda pasajera, a diferencia de otros momentos en los que ciertos sonidos se firmaban por su carácter exótico. Sostiene que hoy existen argumentos mucho más pesados, apoyados en plataformas consolidadas y audiencias fieles.