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La miopía no sería solo culpa de las pantallas. Un nuevo estudio del Suny College of Optometry propone que el verdadero problema podría ser pasar mucho tiempo enfocando de cerca en interiores y con poca luz.

Cuando miramos el móvil, una tablet o un libro, la pupila se contrae para enfocar mejor. Pero si la iluminación es baja, esa contracción puede reducir demasiado la cantidad de luz que llega a la retina.

Según los investigadores, la falta de estimulación luminosa sostenida, podría favorecer el desarrollo de la miopía. En exteriores ocurre algo distinto, aunque la pupila también se contrae, la luz es intensa y llega suficiente estímulo a la retina.

La hipótesis sugiere algo sencillo, más tiempo al aire libre, buena iluminación en interiores y evitar períodos muy prolongados de enfoque cercano en penumbra. No es una respuesta definitiva, pero podría cambiar cómo entendemos la prevención de la miopía.