Los mega incendios registrados estos últimos años mostraron nubes un poco particulares. Los pyrocumulus son un tipo de nube cumuliforme que se produce sobre una fuente de calor intensa, como el incendio de un bosque o una erupción volcánica.
Son nubes de convección que se forman cuando la superficie del suelo se calienta y este aire caliente sube a la atmósfera. Al subir, esta masa de aire se enfría y el agua contenida proveniente de la combustión de la vegetación se condensa, creando columnas de nubes marrones llenas de calor y partículas de humo y cenizas.
En los casos más dramáticos, esta nube se transforma en Pyro cumulonimbus que puede provocar una lluvia muy fina, pero no lo suficiente como para apagar incendios. Esta nube genera su propio clima con ráfagas descendentes y vientos fuertes que avivan las llamas y promueven relámpagos. Cuando afecta a zonas muy secas, provocan nuevos incendios y se convierte en un círculo vicioso.
- La IA y los robots, dos aliados en el cuidado de los enfermos de Alzheimer - septiembre 21, 2026
- París expone manuscrito prestado por México sobre el viaje mítico de los aztecas - septiembre 21, 2026
- ¿Se puede «apagar» una inteligencia artificial? - septiembre 21, 2026




