Panamá.

En el marco de la Convención de las Naciones Unidas de la Lucha contra la Desertificación, se desarrolló la CRIC23. En esta sesión se enfatizó la pérdida mundial de tierras fértiles y el aumento de las sequías.

La secretaria ejecutiva de la Convención, Yasmine Fouad, subrayó en la inauguración la urgencia de actuar frente a una degradación del suelo, la cual avanza a un ritmo alarmante en todo el planeta, asegurando además que la tierra y el agua saludables son la base de la alimentación y la sociedad.

Fouad recalcó, además, que el propósito central del encuentro es medir el progreso e identificar las deficiencias para acelerar soluciones que permitan avanzar en la protección de los recursos terrestres.

Según datos de la Convención, la reunión tiene lugar en un momento en el que en los últimos dos años hay regiones que han registrado las sequías más extensas y dañinas de la historia. De acuerdo a los expertos, si no cambian las tendencias actuales, para 2050 podrían degradarse dieciséis millones de kilómetros cuadrados de tierra, una superficie casi equivalente a Sudamérica.

Esta semana, de acuerdo a Fouad, será decisiva para examinar los progresos y compromisos adoptados en la COP16, la cual fue celebrada en Riad en 2024.